Hace 150 años, el 10 de marzo de 1876, el inventor escocés Alexander Graham Bell pronunció una frase que marcaría el inicio de una revolución tecnológica global. Aquella llamada dirigida a su asistente Thomas Watson fue la primera comunicación telefónica de la historia. La escena tuvo lugar en un pequeño laboratorio de Boston. Bell experimentaba con un dispositivo capaz de transmitir la voz humana a través de un cable cuando pronunció la frase que pasaría a la historia: “Mr. Watson, come here, I want to see you”.
Watson, que se encontraba en otra habitación, escuchó la voz a través del aparato y acudió inmediatamente. Era la primera vez que la voz humana se transmitía eléctricamente a distancia.
Aquel momento marcó el nacimiento del teléfono y el inicio de una transformación tecnológica que cambiaría la forma de comunicarse en todo el planeta.
Durante el siglo XX el teléfono pasó de ser un aparato reservado a oficinas y grandes empresas a convertirse en un elemento habitual en hogares. Hoy, siglo y medio después, esa evolución ha desembocado en el smartphone, un dispositivo que concentra buena parte de la vida digital de millones de personas.