El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvieron una conversación telefónica de aproximadamente una hora en un momento de máxima tensión internacional. El contacto entre Washington y Moscú llega en plena escalada en Oriente Medio y con el mercado energético mundial sacudido por la volatilidad del petróleo.
Según fuentes diplomáticas, ambos líderes abordaron la situación militar en la región del Golfo y las posibilidades de abrir una vía política que permita frenar la expansión del conflicto. Moscú trasladó varias propuestas para reducir la tensión, mientras que Washington expuso su evaluación de la situación tras los últimos movimientos militares en la zona.
La conversación también incluyó referencias a la guerra en Ucrania y al impacto global que está teniendo la crisis sobre los mercados energéticos, con especial preocupación por la seguridad del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Analistas internacionales consideran que el diálogo directo entre ambas potencias refleja la gravedad del momento geopolítico y la necesidad de evitar que el conflicto derive en una crisis de alcance global. Mientras tanto, los mercados y las cancillerías siguen atentos a cualquier señal que pueda rebajar la tensión.