El CD Tenerife ha atravesado en las últimas semanas uno de sus tramos más irregulares de la temporada, pero la distancia en el liderato apenas se ha resentido. La razón está en los resultados de su principal perseguidor, el Celta Fortuna, que tampoco ha sido capaz de aprovechar los tropiezos del conjunto blanquiazul.
En los últimos cinco partidos de liga, el Tenerife ha sumado cinco puntos tras firmar un balance de una victoria, tres empates y una derrota. Una racha que comenzó en la jornada 23 con el empate sin goles ante el Bilbao Athletic. Ese mismo fin de semana el Celta Fortuna tenía la oportunidad de recortar distancias, pero también igualó 0-0 frente a la SD Ponferradina.
La única jornada en la que el filial celeste logró aprovechar el tropiezo del líder fue la 24. El Tenerife cayó por 0-1 ante el Racing de Ferrol, mientras que el Celta Fortuna sí cumplió y venció por 4-2 al Real Avilés, reduciendo momentáneamente la diferencia.
Sin embargo, en la jornada siguiente ambos equipos volvieron a ganar. El Tenerife se impuso por 0-1 al CD Arenteiro y el Celta Fortuna hizo lo propio al derrotar por 1-2 al Racing de Ferrol, manteniéndose prácticamente intacta la distancia entre ambos en la clasificación.
Las dos últimas fechas han sido especialmente reveladoras. En la jornada 26, el Tenerife empató 2-2 ante el Real Avilés, un resultado que abría una oportunidad de oro para que el Celta Fortuna se colocara a solo seis puntos. Sin embargo, el conjunto gallego no pasó del empate (1-1) frente al AD Mérida, dejando todo prácticamente igual.
La ocasión más reciente volvió a escaparse. El Tenerife firmó tablas (1-1) en la jornada 27, pero el Celta Fortuna no solo no recortó distancias, sino que sufrió una dura derrota por 3-0 ante el CD Guadalajara.
De esta forma, el conjunto tinerfeñista sigue liderando la clasificación con 59 puntos, mientras que el Celta Fortuna se queda con 49. Pese a su racha irregular, el Tenerife mantiene una ventaja de diez puntos gracias a que su principal perseguidor tampoco ha logrado encontrar la regularidad necesaria para acercarse al liderato.