Los primeros petroleros comienzan a atravesar de nuevo uno de los principales corredores energéticos del planeta en medio de la tensión geopolítica que sacude los mercados. Según fuentes fiables del tráfico marítimo internacional, varios buques vinculados a la llamada “flota oscura” o dark fleet —petroleros asociados a redes de transporte opacas— ya están cruzando la zona con cargamentos de crudo.
Se trata de barcos que, en muchos casos, figuran en listas negras internacionales por operaciones vinculadas al transporte de armas o petróleo sancionado, con conexiones empresariales y logísticas entre Irán, China, Pakistán, Rusia y Emiratos Árabes Unidos. Estas embarcaciones suelen operar bajo banderas de conveniencia y empresas pantalla, lo que complica su control.
Las mismas fuentes apuntan que son los primeros en asumir el riesgo, al tratarse de rutas y cargas bajo estructuras empresariales complejas y difíciles de rastrear.
El movimiento es todavía limitado y a cuentagotas, pero indica que el flujo energético empieza a reactivarse. Mientras tanto, el barril de Brent se sitúa en torno a los 88 dólares, reflejando la volatilidad de un mercado pendiente de la evolución de la crisis.