Las agresiones a profesionales sanitarios continúan creciendo en España y se han convertido en una de las principales preocupaciones del sistema sanitario. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, más de 17.000 profesionales sanitarios sufrieron algún tipo de agresión en el último año, lo que supone un aumento cercano al 16 % respecto al ejercicio anterior.
El fenómeno también se refleja en la actividad policial. Los datos de las fuerzas de seguridad apuntan a cerca de 900 agresiones registradas, 138 detenidos y más de 11.000 actuaciones policiales relacionadas con incidentes en hospitales, centros de salud y visitas domiciliarias.
En Canarias, la tendencia sigue el mismo camino. El Servicio Canario de Salud contabilizó 544 agresiones a profesionales sanitarios en 2024, un incremento de más del 20 % respecto al año anterior. La cifra supone más de una agresión al día en el sistema sanitario público del archipiélago.
La mayoría de los ataques registrados son agresiones verbales o amenazas, aunque también se producen episodios físicos, especialmente en servicios de urgencias y atención primaria, donde la presión asistencial, las listas de espera y los conflictos con pacientes o familiares generan un clima de creciente tensión.
Los colegios profesionales y sindicatos sanitarios advierten de que muchos casos no se denuncian, por lo que la dimensión real del problema podría ser aún mayor.