Los servicios especializados de atención a víctimas han atendido en los últimos dos años en Canarias a 215 menores víctimas de violencia sexual, una cifra que vuelve a poner el foco en la gravedad de este tipo de delitos y en la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y protección.
Según los datos conocidos, la mayoría de las víctimas son niñas, que representan cerca del 76 % de los casos, mientras que el grupo de edad más afectado se sitúa entre los 12 y los 15 años.
Otro de los aspectos que más preocupa a los profesionales es que más de la mitad de las agresiones se producen en el entorno familiar o cercano, lo que dificulta su detección temprana y retrasa en muchos casos la denuncia.
Durante este periodo, además de la atención directa a los menores, los equipos especializados han prestado apoyo y orientación a familias y profesionales, con el objetivo de mejorar la intervención y garantizar la protección y recuperación de las víctimas.