El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, ha advertido de que el actual conflicto entre Israel y Líbano no tiene una solución militar y ha reclamado a las partes que prioricen el diálogo para evitar una escalada mayor en Oriente Medio.
Guterres alertó de que la prolongación de los enfrentamientos puede agravar la inestabilidad regional y provocar un deterioro aún mayor de la situación humanitaria. El responsable de la ONU instó a rebajar la tensión y apostar por vías diplomáticas que permitan frenar el conflicto y evitar que se extienda a otros países de la zona.
La organización internacional insiste en que la prioridad debe ser proteger a la población civil y abrir un proceso político que permita alcanzar una salida negociada al enfrentamiento.