Cada vez que hay lio en la bisagra del mundo, Oriente medio, los decimales de los carteles de precio de las estaciones de servicio se excitan y crecen. En el año 2024, los houthis, los talibanes de la playa, una parranda de barbudos jartos de khat, la marihuana somalí, empezaron a pegarle en el costado a los buques con drones Made in Iran al sur del Mar Rojo. De inmediato tuvimos al cuñadismo de barra de bar metiéndonos miedo con la subida de la gasolina.
Evitando el peligro del Mar Rojo, los armadores desviaron sus buques por el Cabo de Buena Esperanza, lo cual alargó las derrotas a Europa en 21 días de navegación. Con ello, las escalas de bunker se dispararon en Las Palmas y los consignatarios canariones se montaron en el dólar; pero la gasolina no se terminó de disparar. ¿Por qué?
Grosso modo, en un escenario de guerra, uno de los factores genéricos que hace subir la gasolina es el miedo, sobre todo en función de que las primas de las aseguradoras marítimas se disparen producto de que los buques naveguen en una zona catalogada de riesgo, o escenario de guerra. Alargar el viaje en aguas seguras, no es un riesgo implícito de perder el buque por un ataque. Si el armador paga más al seguro, el flete es más caro para el dueño de la mercancía, y así hasta su bolsillo a pie de surtidor. Pero vamos por partes, que diría Jack El destripador.
Aquel desvío sólo alargó el viaje, pero los buques seguían navegando en aguas seguras. Ahora mismo apenas hay flujo de petroleros en el Estrecho de Ormuz. Los armadores tienen miedo de perder sus activos flotantes, pero también de que las aseguradoras marítimas, incluidos los P&I Clubs, les suban la prima de las pólizas por operar en una zona de guerra, cuando no que directamente que se las cancelen. Escenario que, de momento, Lloyd´s ha desmentido. El dinero es cobarde, así que busca siempre sotavento.
¿Por qué las gasolineras amarillas y azules del pajarito feliz, son siempre de las primeras en Canarias en subir los precios en cualquier coyuntura de tensión en Oriente medio? Es uno de los misterios insondables de nuestro tiempo.
Como el final de Blade Runner, en vez de ver, en este mundillo, I´ve heard things your people wouldn´t beleive...que si le compran, a una gran petrolera española, las partidas de combustible que no alcanzan los mínimos de calidad, que si el combustible en su momento venía sucio de Letonia, o de cargas diluidas con agua en terceros franquiciados…Una romería de leyendas urbanas nacidas al calor de la barra de un bar.
Lo que si es cierto, es que Guanche tankers opera varios petroleros Oil products. Buques con románticos nombres guanches, que ahora cotizan en el registro portugués de Madeira - Funchal, con el antiguo nombre local borrado a brochazos. Buques que ya no enrolan canarios, pues la compañía trae los tripulantes de Sri Lanka y Europa del este; aunque algún viejo canario queda aún a bordo en puestos de responsabilidad.
Esta compañía carga y distribuye refinado, que llega a Canarias procedente de península, de Algeciras, Cádiz, Huelva, o terceros proveedores, en igualmente terceros buques que descargan en una planta que ahora sólo almacena combustible, pero que presumiblemente es ajena al gran suministro de Oriente medio. Después está la hipótesis de comprar partidas que proceden de los EEUU, algunas las hemos visto llegar a Canarias en meses recientes, lo cual de nuevo nos coloca ante un viaje largo, pero no de riesgo, que no dispararía la prima de riesgo del flete en la cadena de intermediarios. Insisto, si el combustible llega en un viaje sin riesgo para la navegación, y su procedencia es de refinado nacional, ¿por qué siempre son las gasolineras más caras, y los primeros en subir el precio?
El 92% del flujo petrolero del Golfo Pérsico nutre los mercados asiáticos, y eso queda lejos de Canarias. La primera lectura es que los petroleros de la distribuidora local operarían con una prima de riesgo estable, “baja” podemos decir en rasgos generares. Lo cual no es un factor que debiera influir notablemente en la cadena de la subida del precio del combustible como ya explicamos al inicio. Son transportistas y distribuidores. ¿Entonces, por qué está subida cruel del litro de combustible? ¿Oportunismo? ¿Usura?...ya no les cuento en las islas menores donde el “atraco” del pajarito del surtidor es aún mayor.
Según el portal IMRRA, que informa del estado de los buques previos a ser charteados, uno de sus buques, presentaría un operative risk rate, o riesgo de operatividad, del 39%. La web lo catalogó, en su momento, como urgente en lo relativo a necesitar un vetting (proceso de inspección de buques); sin embargo, en otros portales, la información es distinta y no refleja ese aspecto negativo. Factores ajenos al precio de la gasofa. Si bien cierto una cosa son las inspecciones de Capitanías marítimas locales, y otra bien distinta un análisis del rate de calidad del buque previo a un chárter llevado a cabo por una entidad independiente. Cosas que uno se entera por ahí.
Las gasolineras del pajarito tenían hoy el record del precio más caro de la 95, con 1,396 en Tenerife, y hasta 1,516 en las islas menores. Todo, con una prima de riesgo baja en sus buques pues navegan en aguas seguras. Todo, sin estar expuestas a la cadena de importaciones de combustible procedente del Golfo Pérsico, pues el abastecimiento llega de la península.
Lo de los barcos en bandera de Portugal es entendible, pues sólo un idiota fiscal tendría un buque registrado en el atraco fiscal español. Y ya saben ustedes que la pela es la pela. Al menos podrían cambiarle los nombres a los barcos, dejar tranquila a la princesa guanche, y ponerles Jordi, o Butifarra, pues las perras que ustedes se dejan en la estación de servicio me temo acaban en Cataluña.