La subida del petróleo ya se traslada con claridad a los surtidores de Canarias. En distintas estaciones de servicio, el litro de gasolina 95 se sitúa en torno a los 1,405 euros, mientras que el gasóleo alcanza los 1,451 euros por litro, confirmando una tendencia al alza que se acelera en los últimos días.
El impacto es directo en el bolsillo: un repostaje de 15 euros apenas permite llenar algo más de 10 litros, reflejando la pérdida de capacidad de compra del consumidor. Todo ello en un contexto marcado por el encarecimiento del barril de Brent, que ya ronda los 118 dólares, y la subida del gas.
Aunque el archipiélago mantiene precios más bajos que la Península, la brecha se reduce. Y lo hace en una economía especialmente dependiente del transporte, donde cualquier subida del combustible se traslada rápidamente al coste de vida.