El Gobierno de Canarias refuerza su apuesta por la inclusión sociolaboral con programas que ya benefician a más de 1.600 jóvenes en situación de exclusión, según destacó el viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil. Estas iniciativas buscan facilitar la formación y el acceso al empleo a jóvenes, muchos de ellos extutelados o sin red familiar, para garantizar su integración real en la sociedad.
Uno de los ejes clave es el programa Urdimbre, que combina formación y oportunidades laborales en colaboración con empresas del archipiélago. Desde su puesta en marcha, cerca de 1.500 jóvenes han participado, con cientos de ellos ya incorporados al mercado laboral y otros en proceso formativo.
Candil subraya que el objetivo es doble: ofrecer un futuro a estos jóvenes y, al mismo tiempo, dar respuesta a la demanda de mano de obra en sectores estratégicos de Canarias. El modelo, basado en la colaboración público-privada, se consolida como una de las principales herramientas del Ejecutivo para combatir la exclusión social y facilitar oportunidades reales de empleo en las islas.