El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, ha defendido el balance del primer año de la reforma migratoria, que ha permitido el traslado de 1.800 menores desde Canarias a la península, y ha cargado contra el Partido Popular por recurrir el sistema de reparto entre comunidades autónomas.
Pestana ha advertido de que la decisión del PP de acudir a los tribunales pone en riesgo un modelo que busca aliviar la presión asistencial que soporta el archipiélago, una de las principales puertas de entrada de la migración irregular en España.
El delegado subrayó que el reparto solidario es clave para garantizar una atención digna a los menores no acompañados y evitar el colapso de los recursos en Canarias, donde la presión migratoria sigue siendo elevada.
En este sentido, defendió la coordinación entre administraciones y pidió responsabilidad política ante una realidad que calificó de “estructural”, insistiendo en que la respuesta debe ser conjunta y no objeto de confrontación partidista.