La investigación por un presunto desvío de fondos públicos en contratos de agua y riego suma un nuevo capítulo: la comparecencia clave de la exedil socialista queda suspendida, mientras el juez mantiene el foco sobre una posible trama de facturas infladas y pagos sin control.
El ‘caso Valka’ sigue avanzando… pero con freno puntual. La exconcejala de Las Palmas de Gran Canaria, Inmaculada Medina, no ha podido declarar ante el juez por motivos de salud, lo que ha obligado a aplazar una de las comparecencias más relevantes de la causa.
La cita judicial, prevista en el marco de una investigación por presunta corrupción en el área de Parques y Jardines, deberá celebrarse previsiblemente en abril. Medina figura como investigada en una causa que pone bajo sospecha la gestión de contratos públicos vinculados al suministro de agua para riego durante años.
Según las diligencias, el caso gira en torno a un supuesto sistema de facturación irregular en el que se habrían abonado servicios sin comprobar su ejecución real, generando un perjuicio económico que podría rondar los 400.000 euros de dinero público.
La exedil, que dimitió en noviembre tras su imputación, está señalada por su presunta participación en la autorización de pagos dentro de ese circuito administrativo ahora bajo investigación. Junto a ella, el procedimiento afecta también a técnicos municipales y posibles empresarios implicados.
El aplazamiento no altera el fondo del caso: la instrucción continúa y el juzgado mantiene abiertas líneas clave para esclarecer si existió una operativa sistemática de descontrol en el uso de fondos públicos.
LAS CLAVES DEL CASO VALKA
Qué se investiga:
Presuntas irregularidades en contratos de agua para riego municipal.
Periodo bajo sospecha:
Entre 2015 y 2022.
Daño económico estimado:
Alrededor de 400.000 euros de dinero público.
Delitos en investigación:
Malversación, prevaricación, falsedad documental y fraude.
Situación actual:
Declaración aplazada por enfermedad; nueva fecha en abril.