Las medidas aprobadas por el Gobierno de Pedro Sánchez en respuesta a la crisis derivada del conflicto con Irán han entrado hoy en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), con un planteamiento que vuelve a centrarse en la España peninsular mientras Canarias queda en último plano.
El paquete normativo pretende amortiguar el impacto del encarecimiento energético, el aumento de los costes de transporte y la subida de materias primas, además de garantizar el suministro de productos básicos. Sin embargo, en el archipiélago preocupa que no se hayan incorporado medidas específicas que tengan en cuenta su condición de región ultraperiférica, su dependencia del exterior y su singular sistema fiscal sin IVA.
Ante esta situación, el Gobierno de Canarias ha convocado para este lunes reuniones urgentes con agentes económicos, representantes del sector agrícola, distribuidores y expertos en logística. El objetivo es evaluar con rapidez las consecuencias que estas decisiones pueden tener en la economía insular, especialmente en el ámbito de los alimentos.
El sector primario advierte de un posible incremento en los costes de fertilizantes, transporte y producción, lo que podría repercutir directamente en el precio final de los productos. Además, la alta dependencia del exterior hace que cualquier tensión internacional tenga un efecto más acusado en el abastecimiento.
Desde el Ejecutivo autonómico se insiste en que Canarias no puede seguir quedando en último plano en la aplicación de medidas estatales, reclamando respuestas específicas que protejan la agricultura, aseguren el suministro de alimentos y eviten un encarecimiento aún mayor de la cesta de la compra en las islas.