Las Palmas de Gran Canaria continúa en la carrera por convertirse en Capital Europea de la Cultura 2031 tras superar el corte decisivo que deja a solo cuatro ciudades en liza: Granada, Oviedo y Cáceres. Un avance que el Ayuntamiento ha recibido con “satisfacción y responsabilidad”, tal y como ha señalado la alcaldesa, Carolina Darias, quien ha destacado el potencial transformador del proyecto para “reinventar y revitalizar” la ciudad.
La candidatura de la capital grancanaria se articula bajo el lema ‘Rebelión de la geografía’, una propuesta que apuesta por repensar Europa desde los territorios periféricos y situar a las regiones ultraperiféricas en el centro del relato cultural. El proyecto pone el acento en la participación ciudadana, la multiculturalidad y la capacidad de la cultura para transformar la realidad desde los márgenes.
Frente a ella, Granada presenta una candidatura basada en el peso de su patrimonio histórico y en la proyección de sus festivales culturales, con el objetivo de consolidarse como gran capital artística del sur de Europa.
Oviedo, por su parte, centra su propuesta en un modelo cultural sostenible y conectado con Europa, reforzando su identidad como ciudad abierta, verde y con fuerte tradición cultural.
Cáceres apuesta por el valor de su patrimonio histórico como motor de desarrollo, combinándolo con nuevos equipamientos y propuestas contemporáneas que refuercen su atractivo cultural.
Las cuatro ciudades comparten una visión común: entender la cultura como herramienta de transformación social y económica. Sin embargo, cada una defiende un relato propio en una recta final que se presenta decisiva.
En este contexto, Las Palmas de Gran Canaria encara la siguiente fase con ambición institucional y respaldo ciudadano, consciente de que el reto europeo exige no solo ilusión, sino también compromiso y responsabilidad colectiva.