El CD Tenerife volvió a sonreír en el Heliodoro Rodríguez López. El conjunto blanquiazul puso fin este domingo a su pequeña crisis como local tras imponerse por 1-0 a Osasuna Promesas, una victoria que le permite reforzar su liderato y dar un paso más hacia el objetivo del ascenso.
El equipo insular dejó atrás una racha de tres encuentros consecutivos sin ganar en casa, un bache que había generado ciertas dudas en este tramo de la temporada. Todo comenzó el pasado 14 de febrero, en la jornada 24, cuando cayó por la mínima (0-1) frente al Racing de Ferrol. Posteriormente, no pasó del empate ante el Real Avilés Industrial (2-2) y repitió resultado de tablas frente al CD Lugo (1-1).
Sin embargo, el Tenerife logró reencontrarse con la victoria en su estadio en el momento oportuno. Ante el colista, el conjunto dirigido desde el banquillo blanquiazul supo gestionar un partido cerrado y resolvió con un solitario tanto que bastó para sumar los tres puntos.
Más allá de romper la mala dinámica en casa, el triunfo tiene un valor añadido en la clasificación. Los tinerfeños amplían su ventaja hasta los 12 puntos sobre el Celta Fortuna, su inmediato perseguidor, consolidando así una posición de privilegio cuando la temporada entra en su fase decisiva.
El Heliodoro, que había pasado de fortín a escenario de dudas en las últimas semanas, vuelve a ser un aliado clave para un Tenerife que acaricia el salto de categoría.