La histórica marca de agua mineral Fuente Alta cesará su actividad este verano de 2026, según ha podido saber este periódico, en una decisión que pone fin a una de las firmas más emblemáticas del sector en Canarias.
El presidente de la compañía, Francisco Javier Zamorano, ha comunicado en la jornada de hoy a la plantilla —que supera el centenar de trabajadores— el cierre de la empresa, tras meses de negociaciones con distintos grupos empresariales nacionales, entre ellos inversores gallegos vinculados al sector del agua.
Fundada en la década de los años 90, Fuente Alta se consolidó como una referencia en el mercado de agua mineral de origen volcánico, gracias a la calidad de sus manantiales ubicados en Tenerife, considerados un activo estratégico de alto valor tanto económico como medioambiental.
Sin embargo, la propiedad ha venido soportando en los últimos ejercicios importantes pérdidas económicas, en un contexto cada vez más complejo para el sector, manteniendo la actividad en un esfuerzo continuado por preservar el empleo y buscar alternativas que garantizaran la viabilidad del proyecto.
El cierre supone un duro golpe no solo a nivel empresarial y laboral, sino también simbólico, al desaparecer una marca ligada durante décadas a la identidad y al consumo local en las Islas.