Therese sigue dejando un escenario complicado en Gran Canaria, con múltiples carreteras cerradas y otras con acceso restringido, especialmente en zonas de medianías y cumbres. El Cabildo ha activado cortes preventivos ante el riesgo de desprendimientos, crecidas de barrancos y daños en la calzada.
Entre las vías afectadas destacan la GC-210 entre Tejeda y Artenara, así como el tramo hacia La Aldea, además de la GC-60 en Ayacata, donde solo se permite el acceso a residentes. También permanecen cerradas la GC-505 en el barranco de Arguineguín, la GC-606 en El Carrizal de Tejeda y la GC-550 en Temisas, junto a otros accesos clave como la GC-608 (La Culata) o la GC-400 en Ariñez.
La situación ha obligado a limitar la movilidad en varias zonas del interior de la isla, con núcleos parcialmente aislados y circulación restringida únicamente a vecinos en determinados tramos.
Las autoridades insisten en evitar desplazamientos innecesarios, ya que el riesgo persiste por posibles desprendimientos y crecidas súbitas, en una jornada donde la red viaria refleja el fuerte impacto del temporal.