El CB Gran Canaria atraviesa uno de los momentos más delicados de la temporada, y de las últimas décadas, tras firmar un inicio de 2026 muy por debajo de las expectativas. Los amarillos han disputado 17 encuentros en lo que va de año natural, con un balance preocupante de solo 5 victorias y 12 derrotas, incluyendo una racha negativa de seis tropiezos consecutivos que ha encendido las alarmas en el entorno del club.
El rendimiento en la Liga ACB está siendo especialmente preocupante. En los 11 partidos disputados en competición doméstica en 2026, el conjunto insular apenas ha logrado dos triunfos, acumulando nueve derrotas que lo han llevado a caer hasta la 14ª posición de la clasificación. Con un balance global de 7 victorias y 16 derrotas, el equipo se encuentra a tan solo un triunfo de los puestos de descenso, una situación inesperada para un proyecto que aspiraba a cotas más ambiciosas.
En el plano europeo, la trayectoria tampoco ha sido positiva. El Gran Canaria, que debutaba esta temporada en la BCL, quedó eliminado de la Basketball Champions League tras finalizar tercero en su grupo, precisamente en un grupo compartido con La Laguna Tenerife. Los de Jaka Lakovic no lograron el billete a los cuartos de final, cerrando así de forma prematura su participación continental.
Paradójicamente, el mejor momento del equipo en este complicado 2026 llegó en ese mismo escenario europeo. El pasado 11 de marzo, el conjunto grancanario firmó una de sus pocas alegrías recientes al imponerse por 79-76 al Canarias en el derbi de la competición continental, una victoria que, sin embargo, no tuvo continuidad en forma de resultados.
La combinación de malos resultados, la eliminación europea y la proximidad a la zona de descenso dibujan un panorama exigente y complicado para el conjunto insular, que deberá reaccionar con urgencia si quiere evitar complicaciones mayores en el tramo final de la temporada.