El Gobierno perfila un reajuste en su estructura económica con la entrada de Arcadi España al frente del Ministerio de Hacienda, en un movimiento que busca consolidar la gestión fiscal en un contexto marcado por la presión sobre el gasto público y las exigencias de estabilidad presupuestaria.
España, con trayectoria en el ámbito económico y de gestión pública, se sitúa así en una de las carteras clave del Ejecutivo, con responsabilidad directa sobre la política tributaria, el control del déficit y la interlocución con las comunidades autónomas.
Su llegada se interpreta como un intento de reforzar el perfil técnico y político en el área económica, en un momento en el que el Gobierno afronta retos como la ejecución de fondos europeos, la contención de la inflación y el equilibrio de las cuentas públicas