La Laguna ha dado un paso estratégico clave al adjudicar el nuevo Plan de Gestión de su condición como Ciudad Patrimonio Mundial, una hoja de ruta que marcará el desarrollo urbano, social y patrimonial durante la próxima década. Con una inversión de 595.490 euros y un horizonte de ejecución de cinco años, el proyecto introduce un cambio de paradigma: del enfoque arquitectónico clásico a un modelo integral que incorpora movilidad, sostenibilidad, iluminación y participación ciudadana.
El plan se articula en cuatro bloques operativos —estrategia, movilidad, iluminación y participación— y busca alinear a la ciudad con los estándares de la UNESCO, garantizando la conservación del patrimonio sin renunciar a una ciudad viva y habitable. El proceso incluirá mecanismos de seguimiento, evaluación continua y participación vecinal real desde abril.
El Ayuntamiento lo define como el documento más relevante desde la declaración patrimonial, una herramienta que marcará cómo se protege, gestiona y vive el casco histórico en los próximos 25 años.