El desprendimiento del muro de contención mantiene restringido el tráfico en una de las vías clave del norte de Tenerife, con circulación limitada tras el paso de la borrasca.
La carretera TF-42, en la Isla Baja de Tenerife, continúa parcialmente cerrada tras la caída de parte de un muro de contención provocada por la borrasca Therese, obligando a mantener fuertes restricciones en la circulación.
Según la información actualizada, solo camiones y guaguas tienen permitido el paso, mientras que el tráfico general permanece cortado por motivos de seguridad ante el riesgo de nuevos desprendimientos en la ladera.
La incidencia está generando importantes complicaciones en la movilidad de la zona, al tratarse de una vía estratégica que conecta varios núcleos del noroeste de la isla. Conductores y residentes se ven obligados a buscar rutas alternativas, con el consiguiente aumento de tiempos de desplazamiento.
Los equipos de emergencia y carreteras trabajan sobre el terreno para estabilizar la zona afectada y evaluar los daños, aunque por el momento no hay una previsión clara de reapertura total.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la red viaria del norte de Tenerife ante episodios meteorológicos intensos, donde desprendimientos y cortes se repiten cada vez con mayor frecuencia.