El Teide se protege: el Cabildo septuplicará el número de agentes de medio ambiente en el Parque Nacional

El Cabildo de Tenerife ha activado un amplio dispositivo de refuerzo en el Parque Nacional del Teide, con el objetivo de mejorar la seguridad y garantizar la conservación de este espacio natural emblemático. La iniciativa, presentada como la mayor en su tipo en los últimos años, combina un aumento significativo de personal, vigilancia continua y nuevas medidas de control.

Durante un pleno insular, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, defendió el plan frente a las críticas de la oposición, subrayando que la protección del parque responde a una cuestión de responsabilidad pública más allá de posturas ideológicas. Según señaló, la demanda de mayor seguridad en el entorno natural ha sido una constante entre la ciudadanía.

El nuevo modelo ha supuesto un incremento notable de efectivos. En el propio Parque Nacional del Teide se ha pasado de contar con dos agentes de Medio Ambiente a catorce, mientras que en el conjunto de espacios naturales de la isla la cifra asciende a medio centenar. A este despliegue se suman técnicos especializados y guardas rurales que apoyan las labores operativas bajo supervisión oficial.

El dispositivo incluye además la coordinación con distintos cuerpos de seguridad, como la Policía Canaria, efectivos locales y unidades de protección de la naturaleza, lo que permite establecer un sistema de vigilancia permanente durante todo el año.

Desde el Cabildo se reconoce que en etapas anteriores el parque sufrió limitaciones en recursos y control, lo que derivó en problemas de gestión y presión sobre el entorno. Con las nuevas medidas, se pretende reforzar la vigilancia en horarios críticos, controlar accesos y actuar frente a actividades no autorizadas, así como mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.

La institución insular insiste en que el plan no implica procesos de privatización, sino un refuerzo de los medios públicos existentes. En paralelo, también se avanza en la actualización del modelo de gestión del parque, en el marco del nuevo plan rector aprobado recientemente, que introduce herramientas para regular la afluencia de visitantes y proteger el equilibrio ambiental.

El Cabildo prevé continuar desarrollando medidas orientadas a ordenar el uso del espacio, entre ellas sistemas de reserva previa, limitaciones de acceso y nuevas fórmulas para compatibilizar la conservación con el disfrute del parque.