Iberia ha cerrado con los sindicatos un expediente de regulación de empleo (ERE) voluntario que afectará a 996 trabajadores, en un movimiento que busca ajustar su estructura sin recurrir a despidos forzosos. El acuerdo incluye una mejora significativa en las condiciones de salida, elevando hasta el 80% la retribución en los casos de prejubilación.
La aerolínea, integrada en International Airlines Group, apuesta así por una reordenación pactada de su plantilla en un contexto de transformación del sector aéreo, marcado por la eficiencia operativa y la recuperación progresiva del tráfico.
El entendimiento con los representantes de los trabajadores evita un conflicto laboral y refuerza la vía negociada como fórmula para afrontar ajustes. Iberia insiste en que el proceso será voluntario y acompañado de medidas que suavicen el impacto social.