El Cabildo de Tenerife ha dado luz verde definitiva a la rehabilitación de la TF-1 en el tramo entre Santa Cruz de Tenerife y el Valle de Güímar, una de las arterias más tensionadas de la Isla. El proyecto, que contará con una inversión de 16 millones de euros, actuará sobre 18 kilómetros clave para mejorar la seguridad y la fluidez del tráfico.
La aprobación se ha formalizado en el Consejo de Gobierno, tras superar el periodo de información pública y resolver las alegaciones presentadas. Ahora, la actuación queda pendiente del proceso de adjudicación para su ejecución en los próximos meses.
Se trata de una intervención estratégica en una vía que soporta diariamente miles de desplazamientos y que se ha convertido en símbolo del colapso circulatorio en Tenerife. Con esta actuación, la Corporación insular busca dar respuesta a una demanda histórica de los conductores, especialmente en los accesos al área metropolitana y al sur de la Isla.
El reto, ahora, no es solo ejecutar las obras, sino hacerlo sin agravar aún más los problemas de tráfico en una autopista que lleva años pidiendo soluciones urgentes.