Terremoto en Indra. Ángel Escribano ha dimitido como presidente en medio de una fuerte presión del Gobierno, que ya impulsa un relevo alineado con sus intereses. La propuesta de Ángel Simón como alternativa confirma un giro estratégico en una de las compañías clave del sector tecnológico y de defensa en España.
La operación no es solo empresarial, es política. Desde Moncloa se busca una figura afín que permita un control más directo de la compañía, en un momento especialmente sensible por el peso de Indra en contratos públicos y proyectos estratégicos.
El movimiento abre un nuevo frente: gobernanza, independencia y mercado en el punto de mira. La salida de Escribano evidencia tensiones internas y externas que dejan a la compañía en una encrucijada. Más que un relevo, es una batalla por el rumbo de Indra.