El Cabildo de Tenerife ha reforzado su dispositivo de protección ambiental con la incorporación de una veintena de nuevos agentes que ya ejercen como personal funcionario, tras superar el proceso de selección. Esta medida busca aumentar la vigilancia y mejorar la gestión de los espacios naturales de la isla.
La llegada de estos efectivos supone un avance dentro de un plan de fortalecimiento del cuerpo que se viene desarrollando en los últimos años. Con ello, se amplía la cobertura en áreas protegidas y se optimiza el seguimiento del estado del entorno en todo el territorio insular.
Uno de los enclaves que experimenta un mayor refuerzo es el Parque Nacional del Teide, donde el número de agentes destinados crece de forma notable, permitiendo una mayor presencia sobre el terreno y una respuesta más ágil ante incidencias.
La redistribución del personal también permitirá equilibrar la vigilancia en diferentes zonas de la isla, mejorando la capacidad operativa ante situaciones de emergencia en el medio natural, como incendios o fenómenos meteorológicos adversos.
Esta actuación forma parte de una primera fase de ampliación que continuará con nuevas incorporaciones procedentes de listas de reserva, con el objetivo de cubrir futuras vacantes y reforzar el servicio de forma progresiva.
Desde la institución insular, su presidenta, Rosa Dávila, subrayó la importancia de este refuerzo para afrontar los desafíos actuales en materia de conservación. En la misma línea, la responsable del área de Medio Natural, Blanca Pérez, destacó la apuesta por mejorar tanto los recursos humanos como la formación especializada.
El plan contempla, además, la puesta en marcha de un programa formativo técnico para los nuevos agentes, orientado a mejorar sus competencias y adaptarlos a las exigencias actuales del servicio. Paralelamente, se avanza en la creación y consolidación de unidades específicas dedicadas a la investigación de delitos ambientales, la vigilancia digital y otras áreas especializadas.