Jésica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, ha reconocido este martes ante el Tribunal Supremo que percibió un salario de las empresas públicas Ineco y Tragsatec sin desempeñar actividad laboral.
Durante su declaración como testigo en el juicio por la presunta trama de corrupción vinculada a la compra de mascarillas con comisiones ilegales, Rodríguez ha asegurado que permanecía “a la espera” de instrucciones de Koldo García, exasesor del Ministerio de Transportes, y de su hermano, Joseba García.
A preguntas del fiscal anticorrupción, Alejandro Luzón, la testigo ha afirmado que, aunque figuraba contratada como auxiliar administrativa en Ineco, nunca llegó a trabajar. Según su versión, fue el propio Ábalos quien le sugirió aceptar el contrato con el objetivo de cotizar, si bien ella pensaba que se trataba de una empresa privada vinculada a un conocido y no de una compañía pública relacionada con Adif.
Rodríguez ha explicado que, tras la finalización de su contrato en Ineco en 2021, pasó a ser contratada por Tragsatec tras gestiones atribuidas al exministro. “Yo cobraba y estaba a la espera de que me dijeran qué hacer”, ha reiterado ante el tribunal.
Asimismo, ha señalado que durante ese periodo no desempeñó funciones laborales y que gran parte del tiempo lo dedicó a viajar junto a Ábalos. También ha relatado que el exministro le animó a buscar una vivienda propia, con la intención de disponer de un inmueble donde pudieran coincidir.