Anaga se llevó casi la mitad de las incidencias que dejó ‘Therese’ en Santa Cruz

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha hecho balance de los efectos provocados por la borrasca “Therese” entre el 19 y el 31 de marzo, un periodo en el que se registraron un total de 236 incidencias en el municipio. Los datos, recopilados por el Centro de Transmisiones (CETRA) del Cecopal, reflejan la intensidad del episodio de fenómenos meteorológicos adversos que obligó a activar el Plan de Emergencias Municipal en situación de alerta, alcanzando incluso el nivel de alerta máxima el día 24.

Uno de los aspectos más destacados del balance es la elevada concentración de incidencias en la zona de Anaga, donde se registraron 92 casos, cerca del 39% del total. Esta área requirió un despliegue reforzado de efectivos de seguridad, emergencias y servicios de mantenimiento. Durante estos días también se produjo el fallecimiento de una persona en una pista cercana a El Draguillo, si bien las autoridades no han confirmado su relación directa con la borrasca.

En cuanto a la tipología de incidencias, los desprendimientos en carreteras fueron los más frecuentes, representando el 22% del total (53 casos). Estas situaciones afectaron especialmente a varias vías del macizo de Anaga, como la TF-134, TF-12 o TF-123, provocando cortes puntuales y obligando a intervenciones para la limpieza y estabilización de taludes. También se registraron caídas de árboles y ramas que dificultaron la circulación.

Los problemas en la red de alcantarillado constituyeron la segunda causa más habitual, con 49 incidencias (20%), seguidos de fallos en el suministro eléctrico —principalmente en el alumbrado público— con 28 casos (11%). Además, se contabilizaron 18 averías en semáforos, lo que obligó a intensificar la presencia de la Policía Local en cruces clave para garantizar la seguridad vial.

Las intensas lluvias también provocaron inundaciones en viviendas, locales y dependencias municipales, con un total de 13 intervenciones. Asimismo, se registraron daños en infraestructuras costeras, playas, parques y plazas, especialmente en enclaves como Igueste de San Andrés, Roque de Las Bodegas o la playa de Valleseco.

Entre otras incidencias destacadas figuran la caída de elementos urbanos como farolas, cristaleras o cascotes, el desplazamiento de contenedores, así como riesgos derivados de estructuras inestables. Incluso se produjo el varamiento de una embarcación en la playa de Las Teresitas.

El análisis temporal revela que los días más críticos fueron el 24 de marzo, cuando se concentró el 37,7% de las incidencias, y el 19 de marzo, con un 33% del total.

Atención a personas vulnerables

De forma paralela, el consistorio activó un dispositivo específico para atender a personas sin hogar. Equipos de servicios sociales, junto a la Policía Local, recorrieron barrancos y zonas de riesgo para alertar a quienes habitaban en infraviviendas. A pesar de estas acciones preventivas, fue necesario intervenir en ocho casos, incluyendo evacuaciones con la colaboración de Bomberos.

Las personas afectadas fueron derivadas a recursos como el Centro Municipal de Acogida o el albergue provisional habilitado en el Hogar Sagrada Familia. Las zonas más complejas fueron los barrancos de Santos y Tahodio, donde también se registraron desbordamientos que obligaron a un seguimiento constante de los caudales.