Advertencias inútiles: la gente pasa de todo y el mamotreto de Añaza sigue atrayendo a temerarios e inconscientes

La concejala de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife admite en el Consistorio que, pese a los esfuerzos municipales, continúa el acceso al edificio abandonado de Añaza y el riesgo sigue intacto.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha reconocido públicamente la gravedad de la situación en torno al mamotreto abandonado de Añaza, convertido en un punto negro de seguridad. La concejala de Urbanismo, Zaida González, explicó en el Consistorio que llevan tiempo “peleando” para concienciar a la población sobre el peligro real que supone acceder a esta infraestructura inacabada, sin lograr frenar el problema.

Desde el área municipal se han adoptado múltiples medidas: instalación de vallas, señalización de advertencia y refuerzos en el perímetro. Sin embargo, estas actuaciones han sido insuficientes. Los elementos de seguridad han sido dañados o retirados en varias ocasiones, lo que ha permitido que el acceso vuelva a quedar expuesto.

La situación se agravó tras el fallecimiento de una menor de 13 años el pasado mes de diciembre, un suceso que puso el foco en los riesgos del enclave. A pesar de ello, el flujo de personas que acceden al lugar no ha cesado. Muchos lo hacen por curiosidad o para grabar contenido, ignorando el peligro evidente.

Ante este escenario, la concejala apeló tanto a la responsabilidad ciudadana como al apoyo de la oposición y los medios de comunicación para reforzar la concienciación. El objetivo es claro: evitar que el mamotreto de Añaza vuelva a convertirse en escenario de otra tragedia.