El presidente canario endurece su posición a las puertas de la reunión bilateral y acusa a AENA de priorizar intereses privados frente a Canarias.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha elevado el tono político en pleno pulso con AENA y el Estado. A un día de la reunión bilateral en Santa Cruz de Tenerife, el jefe del Ejecutivo autonómico ha dado un paso más al reclamar abiertamente la destitución del presidente de la empresa semipública, Maurici Lucena.
Clavijo justifica su petición al considerar que AENA ha dejado de defender el interés general para actuar en favor de “intereses privados”, en clara alusión a la gestión aeroportuaria en las Islas y a las crecientes críticas del sector turístico por el funcionamiento de infraestructuras clave.
El movimiento no es menor. Supone situar el conflicto en un plano político de máxima tensión justo antes de una cita clave entre Canarias y el Estado, donde se abordarán cuestiones estratégicas como la cogestión de los aeropuertos, el desarrollo del REF y la ejecución de fondos europeos.
Desde el Gobierno canario se interpreta que ha llegado el momento de endurecer la postura y marcar límites. La exigencia de cese no solo apunta a AENA, sino que lanza un mensaje directo a Madrid: Canarias quiere más control, más capacidad de decisión y menos dependencia en sectores críticos para su economía.
La reunión de este viernes ya no será solo técnica. Será un pulso político en toda regla.