Francia saca su oro de EE.UU. y lanza un aviso global: soberanía financiera en tiempos de guerra

Francia ha culminado un movimiento silencioso pero cargado de mensaje: retirar las 129 toneladas de oro que mantenía en la Reserva Federal de Nueva York y concentrar todas sus reservas en París. No hubo aviones cargados de lingotes: la operación se ejecutó vendiendo ese oro en EE.UU. y recomprándolo en Europa, aprovechando el alto precio del metal.

El resultado, una jugada financiera con plusvalías millonarias y, sobre todo, un gesto político inequívoco. En plena incertidumbre geopolítica, París refuerza el control directo sobre sus activos estratégicos y reduce dependencia exterior. Alemania ya lo estudia. El oro vuelve a casa… y el tablero económico mundial empieza a moverse.