El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, que encabezará la delegación estadounidense en las negociaciones previstas con Irán en Islamabad, ha lanzado un aviso directo a Teherán, este viernes: “no intente jugar” con Estados Unidos. Además, ha advertido de que, si esto ocurre, “encontrarán que el equipo negociador no es tan receptivo”.
Desde la parte iraní, las autoridades han señalado que el desarrollo de las conversaciones depende de la extensión del alto el fuego al Líbano, donde en los últimos días se han registrado intensos ataques israelíes.
En este sentido, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, ha afirmado que las conversaciones entre norteamericanos e iraníes, este sábado, serán decisivas para alcanzar un alto el fuego permanente en el conflicto de Oriente Próximo, asegurando que será un «todo o nada».
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha vuelto a elevar el tono contra España tras su decisión de excluir al país del organismo encargado de supervisar el alto el fuego en Gaza. “No permitiré que nadie libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello”, afirmó.
Las declaraciones se producen después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reiterara su llamamiento a frenar la escalada de violencia en la región. “No permitamos una nueva Gaza en Líbano”, pidió el jefe del Ejecutivo.
Mientras tanto, el ejército israelí ha continuado con sus operaciones en el sur del Líbano, donde, según el diario L’Orient-Le Jour, han muerto cerca de una veintena de personas pese al anuncio reciente del inicio de contactos diplomáticos entre Israel y el Gobierno libanés.