Sheinbaum se acobarda en España y niega ahora la crisis por la conquista

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha optado por rebajar el tono durante su visita a España y ha negado la existencia de una crisis diplomática por la conquista, pese a los años de tensión entre ambos países por las reiteradas exigencias de disculpas desde el Gobierno mexicano. “Nunca ha habido una crisis”, afirmó en Barcelona, en un giro que contrasta con el discurso mantenido en etapas anteriores.

El cambio de posición se produce en el marco de la cumbre internacional de líderes progresistas impulsada por Pedro Sánchez, donde la dirigente mexicana ha compartido escenario con otros referentes de la izquierda global. La cita, concebida como un espacio de coordinación política, ha servido también para escenificar una distensión en las relaciones bilaterales.

Sin embargo, el matiz de Sheinbaum no implica una renuncia al relato histórico sobre la conquista, sino más bien una estrategia de tono en un contexto diplomático distinto. Su intervención apunta a una voluntad de rebajar la confrontación pública en suelo español sin cerrar del todo el debate político que ha marcado la relación entre ambos países en los últimos años.