El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha inaugurado este sábado en Barcelona la IV Reunión En Defensa de la Democracia, un foro que, según ha subrayado, ha evolucionado de espacio de diálogo a una “comunidad política en construcción” comprometida con la protección del sistema democrático.
Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha advertido del contexto internacional marcado por “ataques” al sistema multilateral, al Derecho Internacional y por una creciente “normalización del uso de la fuerza”. En este escenario, ha señalado que los líderes progresistas reunidos comparten no solo una “preocupación”, sino también una “responsabilidad” común.
Sánchez ha alertado además sobre el aumento de la desigualdad y la creciente “desconfianza” ciudadana hacia los gobiernos e instituciones. “Es el verdadero riesgo, que la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera. No basta con resistir, tenemos que proponer, liderar, demostrar que la democracia no solo resiste sino que se refuerza día a día”, ha afirmado.
El encuentro se articula en torno a tres grandes ejes de actuación. El primero es la defensa del sistema multilateral, ámbito en el que el presidente ha apostado por una reforma de la ONU, incluyendo la posibilidad de que esté liderada por una mujer.
Otro de los pilares es la gobernanza digital y la lucha contra la desinformación, junto a la reducción de las desigualdades. “Además de ser injusta, la desigualdad es difícilmente compatible con democracias sanas”, ha remarcado.