Bárcenas vincula a Mariano Rajoy en la caja ‘B’ del Partido Popular: «Hay que destruir todos los audios de M.R.»

El extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha declarado, este lunes, en el juicio del caso Kitchen que, durante su estancia en la cárcel de Soto del Real, ordenó la destrucción de varios audios en los que supuestamente aparecía el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, relacionado con la financiación irregular del partido.

Según su testimonio, Bárcenas contactó en prisión con un interno que decía tener conocimientos informáticos y al que encargó eliminar ese material y otra documentación almacenada en la nube. El recluso, identificado como Isidro Sánchez, habría recibido entre 4.000 y 4.500 euros por el trabajo, dinero que, según el extesorero, le fue entregado a través del chófer de la familia, Sergio Ríos.

Durante la vista, Bárcenas reconoció como suya una nota intervenida a dicho interno en la que se leía: “Alex, hay que destruir todos los audios de M.R. cuando yo te dé la orden. No debe quedar nada. Es mi compromiso…”. El acusado admitió la autoría de la letra, aunque afirmó que el documento habría sido manipulado posteriormente. También explicó que al interno se le conocía como “Alex”.

A preguntas de las partes, el extesorero precisó que los archivos mencionados eran tres grabaciones. En una de ellas aparecía él mismo explicando el funcionamiento de la contabilidad extracontable del partido; en otra, una breve conversación con Rajoy; y en la tercera, un diálogo más extenso con el dirigente del PP Javier Arenas, a quien calificó como “buen amigo”.

Bárcenas ha detallado además el contenido del audio en el que aparece Rajoy, en el que asegura que se produjo un encuentro en el despacho del entonces presidente del PP tras una reunión previa con Arenas. En esa conversación, según su relato, le entregó una fotocopia con el saldo de la caja B del partido y solicitó instrucciones. Rajoy, ha afirmado, reaccionó con sorpresa ante la existencia de anotaciones sobre financiación irregular y posteriormente destruyó los documentos en una trituradora.