El Gobierno de Canarias ha aprobado la puesta en marcha de una nueva bolsa activa de vivienda con la que pretende incrementar la oferta de alquiler y reducir la fuerte tensión que sufre el mercado en las islas. La medida busca movilizar viviendas vacías ofreciendo garantías y seguridad a los propietarios, uno de los principales frenos para sacar inmuebles al mercado.
El consejero de Vivienda, Pablo Rodríguez, explicó que el Ejecutivo actuará como intermediario para generar confianza, asegurando el cobro de las rentas y el buen uso de las viviendas. “Queremos que alquilar sea una opción segura para los propietarios y accesible para quienes lo necesitan”, destacó.
La iniciativa tendrá un marcado carácter social, priorizando a familias y colectivos con mayores dificultades para acceder a un alquiler. Con esta herramienta, el Gobierno canario confía en activar progresivamente viviendas cerradas y aliviar la presión existente, en un contexto donde la escasez de oferta sigue elevando los precios.