El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal declararon como testigos en la Audiencia Nacional y negaron cualquier implicación en la llamada operación Kitchen. Ambos rechazaron las acusaciones del extesorero Luis Bárcenas y aseguraron desconocer la existencia de un supuesto dispositivo parapolicial para espiarle y sustraerle documentación.
Rajoy afirmó no haber tenido conocimiento de ninguna operación dirigida desde el Ministerio del Interior ni haber dado instrucciones en ese sentido. También negó la existencia de una caja B en el partido y cualquier relación con pagos irregulares.
Por su parte, Cospedal reconoció reuniones con el comisario José Manuel Villarejo, aunque aseguró que nunca le encargó trabajos ni recibió información sensible.
Las declaraciones, realizadas en calidad de testigos, se producen en una fase clave del juicio, marcada por versiones enfrentadas y contradicciones entre los implicados.