‘La inteligencia artificial no está quitando empleo… está cambiando cómo empezamos a trabajar’, por Víctor Portugués

Hay algo que cada vez escucho más: “la inteligencia artificial va a destruir empleo”.

Y sinceramente, creo que ese no es el problema real.

El cambio que estamos viviendo es más sutil… y, precisamente por eso, más importante. Porque la IA no está eliminando de golpe profesiones enteras. Lo que está haciendo es algo distinto: está cambiando cómo se entra en el mercado laboral.

Y eso, para los jóvenes —y para territorios como el nuestro— es clave.

El verdadero problema: el primer escalón está desapareciendo

Todos hemos empezado por algún sitio. Con tareas más sencillas, aprendiendo poco a poco, equivocándonos, cogiendo experiencia. Ese primer trabajo que no era perfecto… pero que abría la puerta a todo lo demás.

Pues bien, muchas de esas tareas iniciales son justo las que hoy puede hacer una herramienta de inteligencia artificial: redactar textos básicos, analizar información sencilla, gestionar procesos repetitivos, ..

Y claro, si esas tareas desaparecen… las empresas necesitan menos perfiles junior para empezar. No porque no quieran gente joven. Sino porque ya no necesitan ese tipo de trabajo para formarlos.

Y ahí es donde empieza el problema.

Lo estamos viendo, aunque no siempre se diga claramente.

Cada vez hay menos oportunidades de entrada en algunos sectores. Los procesos de selección son más exigentes. Y se piden cosas que antes se aprendían trabajando. Es como si estuviéramos diciendo: “necesitamos gente con experiencia”…pero sin dar la oportunidad de adquirirla.

Y eso genera una sensación peligrosa: la de quedarse fuera antes incluso de empezar.

Esto no va de frenar la tecnología

La inteligencia artificial no se va a parar. Y tampoco tendría sentido intentarlo. La cuestión no es si la IA va a cambiar las cosas. Eso ya está pasando.

La cuestión es: ¿vamos a adaptarnos a tiempo o vamos a ir detrás?. Y aquí, en Canarias, este tema tiene aún más peso. Porque partimos de una realidad conocida: empresas más pequeñas, más dificultades estructurales, menos margen para absorber cambios rápidos, ….

Si esto ya es un reto en otros sitios, en Canarias puede serlo aún más.

Lo que está cambiando de verdad

Antes, lo importante era saber hacer una tarea. Ahora, cada vez más, lo importante es: entender lo que estás haciendo, interpretar resultados, tomar decisiones y saber trabajar con la tecnología. No contra ella.

Y esto cambia completamente cómo debemos enfocar la formación y el empleo.

Aquí está el reto de fondo. Si desaparecen los trabajos de entrada tal y como los conocíamos, tenemos que crear nuevas formas de empezar.

Y eso no va a pasar solo. Hace falta que: la formación esté más conectada con la realidad, las empresas se impliquen en desarrollar talento, y las políticas entiendan que el problema no es solo el paro… sino el acceso al primer empleo. Porque sin ese primer paso, todo lo demás se complica.

Una oportunidad que no deberíamos dejar pasar

Este momento también tiene algo positivo. Nos obliga a replantearnos cómo hacemos las cosas. A mejorar la conexión entre educación y empresa. A preparar mejor a las personas para lo que viene. En un territorio como el nuestro, eso puede marcar la diferencia. Pero solo si actuamos a tiempo.

La inteligencia artificial no está cerrando puertas.

Está cambiando dónde están. Y el riesgo no es que desaparezca el empleo.
El riesgo es que no sepamos acompañar a las personas hasta esa nueva puerta. Porque empezar, siempre ha sido lo más difícil.

Y ahora, más que nunca, tenemos que asegurarnos de que sigue siendo posible.