El Gobierno autonómico lanza un aviso claro al Ejecutivo central: la situación es límite y no puede quedar congelada hasta un nuevo decreto.
La semana arranca con un toque directo del Gobierno de Canarias al Estado: no hay margen para esperar a agosto. La paralización de nuevos traslados de menores migrantes no acompañados ha encendido las alarmas en las islas, que siguen en situación de contingencia con cifras muy por encima de su capacidad.
Según los datos conocidos, Canarias tutela actualmente a más de 3.300 menores, cuando su red ordinaria está dimensionada para poco más de 700 y el límite ampliado ronda los 2.200. Es decir, soporta más de un millar por encima de lo que le correspondería.
La directora general de Infancia, Sandra Rodríguez, ha confirmado que desde la Delegación del Gobierno se ordenó frenar nuevos expedientes, a la espera de un decreto estatal que regule los traslados y que no llegaría hasta agosto. Mientras, solo se están reubicando los casos ya iniciados o los menores recién llegados mediante procedimientos exprés.
El Ejecutivo canario insiste en que la situación “sigue siendo extraordinaria” y reclama agilidad política y jurídica para evitar un colapso del sistema de acogida. La presión ya está sobre la mesa: Canarias no quiere esperar.