El Cabildo de Tenerife ha adjudicado la redacción del proyecto que permitirá conectar el carril bus de entrada a Santa Cruz desde la TF-5 con el Intercambiador de guaguas, una actuación que busca mejorar la fluidez del transporte público en uno de los principales accesos a la capital. El contrato, concedido a Proyma Consultores por 258.405 euros, contempla un plazo total de 15 meses para su desarrollo.
La futura infraestructura deberá definir la construcción de un paso inferior que conecte directamente el carril bus con la estación, salvando el cruce con la calle Áurea Díaz Flores, en una zona de alta densidad de tráfico. El proyecto analizará distintas alternativas técnicas, incluyendo la posibilidad de permitir el paso simultáneo de dos guaguas en situaciones de emergencia o incluso habilitar un carril bidireccional, en función de la viabilidad del espacio.
Cada día, más de 1.700 expediciones de guaguas procedentes del norte y del sur utilizan este acceso, por lo que la intervención pretende aliviar los actuales cuellos de botella y optimizar la circulación en un punto especialmente congestionado. Además, se valorará el uso del soterramiento para reorganizar parte del tráfico privado en la zona.
La consejera de Movilidad, Eulalia García, subrayó la dificultad técnica de la actuación al tratarse de un enclave con gran volumen de tránsito. “El reto es diseñar una solución eficaz que garantice la fluidez del carril bus en un punto crítico, donde se registra un tránsito elevado, optimizando la circulación y reduciendo los cuellos de botella actuales”, explicó.
Por su parte, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, destacó el impacto que tendrá esta iniciativa en la movilidad insular. Se trata de “una infraestructura clave” que, según indicó, “permitirá reducir los tiempos de desplazamiento en transporte público y ofrecer una alternativa real y competitiva frente al vehículo privado”.
Dávila enmarcó esta actuación dentro de la estrategia global del Cabildo para fomentar el uso del transporte público, que incluye “la modernización de la flota, la ampliación de la capacidad y la renovación de las infraestructuras asociadas a la red de metro y guaguas”.
El proceso de contratación ha valorado especialmente la calidad técnica y la experiencia del equipo redactor, incorporando además criterios sociales, como la obligación de que al menos el 40% del personal vinculado al proyecto tenga contrato indefinido, reforzando así el compromiso con el empleo estable.