Un tracking de La Gaceta (13–17 abril 2026, 800 entrevistas) sitúa al PSOE en cabeza, pero sin mayoría, con un PP al alza y un bloque nacionalista que vuelve a ser decisivo. En este tracking se ha puesto el nombre de la actual líder y concejala del PP, Jimena Delgado, y el del consejero del Gobierno de Canarias y que emerge como perfil más conocido del partido, Poli Suárez.
El escenario electoral en Las Palmas de Gran Canaria entra en fase de máxima competencia. El último tracking de La Gaceta de Canarias, elaborado entre el 13 y el 17 de abril de 2026 sobre una muestra de 800 entrevistas (metodología mixta CAWI y telefónica), sitúa al PSOE de Carolina Darias como primera fuerza con una estimación de voto de entre el 30% y el 33%, aunque sin margen suficiente para garantizar el gobierno.
Por detrás, el Partido Popular se consolida como alternativa real con una horquilla del 26% al 29%. En este crecimiento destaca la figura de Poli Suárez, que se posiciona como el perfil más conocido del partido (68%), por encima de Jimena Delgado (62%), y con mejores índices de liderazgo, lo que refuerza su peso político dentro del espacio popular.
La gran novedad del estudio está en el bloque nacionalista. La candidatura de David Suárez, al frente de la alianza entre Coalición Canaria y Primero Canarias, alcanza entre el 15% y el 18% de intención de voto y se proyecta como actor clave en la gobernabilidad. Su consolidación reordena el espacio tras la ruptura de Nueva Canarias, que queda en una horquilla del 10% al 12% con Román Rodríguez.
En términos de concejales, el reparto dibuja un pleno fragmentado: PSOE (10–12), PP (9–11), CC + Primero Canarias (4–6), Nueva Canarias (2–3) y Vox (1–2), en un Ayuntamiento de 29 ediles donde la mayoría absoluta se sitúa en 15.
Con estos datos, el futuro gobierno dependerá de pactos. El bloque progresista necesitaría sumar con dificultad, mientras que la suma de PP con el bloque nacionalista aparece como una alternativa sólida. En este contexto, David Suárez se convierte en la pieza clave del tablero.
El informe concluye con una idea clara: Las Palmas de Gran Canaria se dirige a un escenario abierto, donde el liderazgo, la movilización y la capacidad de alianza marcarán el resultado final.