Bolaños ‘contraataca’: anuncia que demandará a Aldama por acusarle de soborno

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha presentado una demanda contra el empresario Víctor de Aldama tras las acusaciones públicas en las que este último aseguraba haber recibido un intento de soborno para “comprar su silencio”.

La acción judicial, interpuesta ante el Tribunal de Instancia de Madrid, reclama una indemnización de 70.000 euros por daños y perjuicios, además de las costas procesales, por lo que el ministro considera una vulneración de su derecho al honor.  

Acusaciones en el marco del ‘caso Koldo’

Las declaraciones de Aldama se produjeron en medios de comunicación y redes sociales, donde afirmó que Bolaños habría intentado sobornarle en relación con el conocido como caso Koldo, vinculado a presuntas irregularidades en la compra de material sanitario durante la pandemia.  

El empresario llegó a asegurar que el ministro le ofreció “mucho dinero” para que dejara de hacer públicas determinadas informaciones, una acusación que el titular de Justicia rechaza de forma tajante.

Negación rotunda y sin contacto previo

Bolaños ha insistido en que no conoce “de nada” a Aldama y que nunca ha mantenido contacto con él, ni personal ni profesional. Según recoge la demanda, tampoco existe relación alguna con su entorno, incluido su responsable de comunicación.  

El escrito judicial subraya que las afirmaciones del empresario carecen de “prueba y fundamento”, y señala como único elemento aportado una fotografía de un evento social celebrado en 2019 en la que, además, Aldama ni siquiera aparece.  

Petición de rectificación y cese de las declaraciones

Además de la compensación económica, el ministro solicita que el empresario cese en la difusión de estas acusaciones y proceda a su rectificación pública, tanto en medios como en redes sociales.  

La demanda también pone el foco en las contradicciones del propio Aldama, quien en 2024 habría declarado no conocer a Bolaños, lo que, según el ministro, resta credibilidad a sus posteriores acusaciones.