El turismo de reuniones continúa ganando peso en Tenerife, que cerró 2025 con un impacto económico total de 435 millones de euros al sumar efectos directos e indirectos, lo que supone un crecimiento del 10,5% respecto al año anterior y refuerza el papel de este segmento como motor económico de la isla.
Según el Estudio de Medición de la Industria de Reuniones en Tenerife 2025, la isla acogió 1.391 encuentros profesionales —entre congresos, convenciones, incentivos y ferias—, un 1,8% más que en 2024, con un impacto directo de 209,1 millones de euros, 14,2 millones más que el ejercicio anterior.
El vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo, Lope Afonso, destacó que “estos resultados confirman el papel estratégico del turismo MICE en Tenerife como motor de crecimiento económico, generador de empleo y dinamizador del destino durante todo el año”. En la misma línea, subrayó que el incremento en reuniones y asistentes consolida a la isla como referente internacional en la industria de eventos.
El sector atrajo a 176.695 participantes en 2025, un 3,1% más, con un perfil mayoritariamente externo: el 71,1% procedía de fuera de la isla. De ellos, un 29,1% eran internacionales, principalmente europeos, mientras que el resto llegaba desde otras comunidades autónomas o del propio archipiélago.
La consejera delegada de Turismo de Tenerife, Dimple Melwani, señaló que “el turismo de reuniones nos permite atraer a un visitante de alto valor, con un impacto económico más significativo en destino”. Añadió que “su nivel de gasto, su capacidad de consumo en la economía local y su efecto dinamizador refuerzan la importancia del segmento MICE en la estrategia turística de la isla”.
El gasto medio de estos visitantes refleja ese perfil: los internacionales desembolsaron de media 2.172 euros por estancia, frente a los 1.194 euros de los nacionales. Más de la mitad del gasto adicional se destinó a restauración, seguido de compras y actividades de ocio y cultura.
En cuanto a tipologías, las convenciones, reuniones y jornadas dominaron la actividad con el 61,9% de los eventos y más de la mitad de los asistentes. Les siguieron los viajes de incentivos (28,4%), los congresos (8,9%) y, en menor medida, las ferias profesionales (0,8%).
El estudio también destaca la capacidad del segmento para diversificar la demanda turística: más del 55% de los visitantes internacionales acudían por primera vez a Tenerife. Además, la estancia media alcanzó las 5,6 noches en el caso de extranjeros y 3,6 en los nacionales, con preferencia por hoteles de 4 y 5 estrellas.
La experiencia en la isla obtiene una valoración sobresaliente, con una puntuación global de 9,5 sobre 10. Factores como el clima, la gastronomía, el estilo de vida y la oferta de ocio figuran entre los aspectos mejor valorados por los asistentes.
El informe concluye que 2025 ha sido un año de consolidación para el turismo MICE en Tenerife, con una estrategia orientada a captar eventos de mayor calidad y rentabilidad. De cara a 2026, el sector prevé un escenario competitivo pero con perspectivas de estabilidad o crecimiento moderado, manteniendo la apuesta por un modelo más sostenible y de mayor valor añadido.