El crucero afectado por un brote de hantavirus mantiene su plan de llegar a Canarias pese al bloqueo sanitario impuesto por España, que ha condicionado cualquier escala a una evaluación epidemiológica previa.
El Ministerio de Sanidad ha sido contundente: no autorizará la llegada del buque sin el visto bueno de los expertos y en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS). La prioridad es evitar riesgos ante los casos detectados a bordo, algunos de ellos de gravedad.
Sin embargo, la naviera no cambia de hoja de ruta. Tras evacuar a los infectados —con traslados previstos a países europeos— el barco seguirá navegando con Canarias como destino final. El buque, que partió de Ushuaia y ha hecho escala en Cabo Verde, afronta ahora los últimos días de travesía con el foco puesto en el archipiélago.