El Gobierno de Canarias ha endurecido su posición respecto al crucero MH Hondius y ha decidido negar su fondeo en Tenerife ante las discrepancias existentes con el Ejecutivo central sobre el protocolo sanitario a aplicar tras el brote detectado a bordo.
El presidente canario, Fernando Clavijo, aseguró que el Archipiélago no dispone aún de toda la información necesaria sobre la situación epidemiológica del barco y reclamó “máxima transparencia y coordinación” antes de permitir cualquier operación en aguas canarias.
La polémica se centra especialmente en el traslado de pasajeros y posibles afectados, así como en las medidas de aislamiento previstas en caso de atraque o fondeo cerca de la Isla. Desde Canarias se insiste en que la prioridad absoluta es proteger la seguridad sanitaria de la población y evitar cualquier riesgo añadido.
La decisión abre un nuevo choque institucional entre el Gobierno autonómico y el Ministerio de Sanidad, mientras continúan las conversaciones con organismos internacionales y autoridades marítimas para buscar una salida definitiva al operativo del crucero.
El caso del MH Hondius ha generado una enorme expectación política y mediática en Canarias, especialmente tras las críticas cruzadas sobre la gestión de la crisis y la falta de un protocolo consensuado entre Madrid y las Islas.