El enorme operativo sanitario y de seguridad desplegado por el Gobierno de España en Tenerife para evacuar a los pasajeros del MV Hondius suma una nueva polémica que amenaza con golpear de lleno el discurso oficial de “control absoluto” defendido durante toda la jornada por Moncloa.
Unas imágenes difundidas este domingo muestran a un sanitario que participa en el dispositivo bajando de una guagua de la UME sin mascarilla colocada y portando el equipo de protección individual (EPI) en la mano mientras camina por la zona aeroportuaria tras el traslado de pasajeros españoles evacuados del crucero afectado por el brote de hantavirus.
La escena, captada durante el operativo desarrollado entre el puerto de Granadilla y el aeropuerto Tenerife Sur, ha abierto dudas sobre el cumplimiento real de los protocolos sanitarios en uno de los mayores dispositivos epidemiológicos activados en Canarias en décadas.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y medios locales apenas horas después de la comparecencia conjunta en Tenerife de los ministros Mónica García, Fernando Grande-Marlaska y Ángel Víctor Torres, quienes defendieron públicamente la seguridad del operativo y la coordinación “sin fisuras” del dispositivo.
La polémica resulta especialmente delicada para el Gobierno central después de varios días de tensión política con el Ejecutivo canario, que había reclamado más información sanitaria y mayores garantías antes de autorizar determinadas operaciones relacionadas con el MV Hondius.
Fuentes vinculadas al operativo recuerdan que los protocolos de bioseguridad establecen el uso continuo de medidas de protección en determinadas zonas sensibles, especialmente durante los traslados de pasajeros considerados contactos estrechos o bajo vigilancia epidemiológica.
Aunque desde el dispositivo sanitario se insiste en que el riesgo para la población sigue siendo bajo y que el operativo mantiene todos los controles activos, la difusión de estas imágenes amenaza con alimentar todavía más la polémica política y mediática alrededor de la gestión de la crisis.
El episodio se produce además el mismo día en que Francia confirmó que uno de los pasajeros evacuados desde Tenerife presentó síntomas durante el vuelo de regreso a París, obligando a activar nuevos seguimientos sanitarios internacionales.
Mientras tanto, el operativo continúa bajo máxima vigilancia en Tenerife. Más de 350 efectivos entre Guardia Civil, Policía Nacional, UME, Policía Portuaria, técnicos sanitarios, Salvamento Marítimo y organismos internacionales siguen participando en la evacuación escalonada de pasajeros y tripulación del MV Hondius.
La crisis sanitaria ya había provocado uno de los mayores enfrentamientos institucionales entre Canarias y el Gobierno de España en los últimos años. Ahora, unas simples imágenes grabadas durante apenas unos segundos amenazan con abrir otro frente incómodo para Moncloa: el de la credibilidad del operativo “blindado” que durante horas se presentó como ejemplo internacional de control sanitario.