El Cabildo de Tenerife, a través del área de Medio Natural, Sostenibilidad y Seguridad y Emergencias que dirige Blanca Pérez, ha puesto en marcha un ambicioso plan de infraestructuras hidráulicas para avanzar en la eliminación de los vertidos al mar en la isla. Las actuaciones previstas suponen una inversión global de 233,5 millones de euros e incluyen la construcción, ampliación y mejora de depuradoras, estaciones de bombeo, colectores y sistemas de tratamiento de aguas residuales.
La consejera destacó que el objetivo es acelerar la modernización del sistema de saneamiento insular para cumplir con las exigencias medioambientales europeas y mejorar la calidad de las aguas costeras. Entre las actuaciones prioritarias figuran proyectos en el área metropolitana y en distintos municipios del sur y norte de la isla, donde se concentran algunos de los principales puntos de vertido detectados en los últimos años.
Blanca Pérez subrayó que estas inversiones forman parte de una estrategia integral para proteger el litoral tinerfeño, reforzar la reutilización de aguas depuradas y garantizar una gestión más eficiente de los recursos hídricos. La responsable insular recordó además que muchas de estas infraestructuras acumulan años de retraso y requieren una importante actualización para responder al crecimiento poblacional y turístico de Tenerife.
El Cabildo considera que la ejecución de este paquete inversor permitirá reducir de forma significativa los vertidos al mar, mejorar la calidad ambiental de las costas y aumentar la disponibilidad de agua regenerada para usos agrícolas y urbanos, uno de los grandes retos de la isla en un contexto de sequía y presión sobre los recursos hídricos.