La obra sale por ocho millones menos que el presupuesto previsto y busca aliviar el colapso diario de la autopista del Norte.
El Gobierno de Canarias ha adjudicado por cerca de 58 millones de euros las obras del esperado tercer carril de la TF-5 entre Guamasa y el aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos, una actuación considerada clave para reducir las retenciones que cada día afectan a miles de conductores en la principal vía de comunicación del norte de Tenerife.
La licitación había salido a concurso con un presupuesto máximo de 66 millones de euros, por lo que la oferta ganadora permitirá un ahorro de alrededor de ocho millones respecto a la previsión inicial. La actuación será ejecutada por la unión temporal de empresas formada por Ferrovial Construcción y Asyota Asfaltos y Obras.
El proyecto contempla la ampliación de la capacidad de la autopista en uno de los tramos con mayor intensidad de tráfico de Canarias, por donde circulan más de 100.000 vehículos diarios. Además del nuevo carril, se prevén mejoras en los enlaces de Guamasa y San Lázaro, así como nuevas conexiones vinculadas al aeropuerto de Tenerife Norte.
La Consejería de Obras Públicas considera esta intervención una de las principales actuaciones previstas para mejorar la movilidad en Tenerife y aliviar los históricos problemas de congestión que se producen especialmente en las horas punta de entrada y salida del área metropolitana.
Las previsiones del Ejecutivo autonómico apuntan a que los trabajos podrán comenzar antes de finalizar el año y contarán con un plazo de ejecución cercano a los tres años. La obra se ha convertido en una de las infraestructuras más esperadas por los usuarios de una autopista que desde hace años soporta niveles de tráfico muy por encima de los previstos cuando fue diseñada.