La educación inclusiva gana terreno en Canarias. El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez, ha destacado que cerca de 2.700 alumnos más con discapacidad o necesidades específicas de apoyo educativo están escolarizados en centros ordinarios respecto a hace tres años, un incremento cercano al 43%.
Según los datos presentados por la Consejería, el Archipiélago ha reforzado durante este periodo los recursos de atención a la diversidad, incorporando más especialistas, mejorando los apoyos en las aulas y ampliando los programas destinados a favorecer la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales. El objetivo es garantizar que estos estudiantes puedan desarrollar su formación en entornos normalizados siempre que sus circunstancias lo permitan.
Suárez defendió que la inclusión educativa debe ser un compromiso permanente del sistema público y aseguró que el Ejecutivo autonómico seguirá incrementando recursos humanos y materiales para responder al crecimiento de la demanda. No obstante, los informes especializados recuerdan que Canarias continúa por debajo de la media nacional en algunos indicadores de inclusión educativa, por lo que el reto sigue siendo consolidar los avances alcanzados y reducir las desigualdades existentes.
La Consejería considera que la evolución registrada en los últimos años confirma un cambio de modelo orientado a favorecer una escuela más accesible, participativa e integradora para todo el alumnado.