El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha aprobado el encargo a la empresa pública SAGULPA para avanzar en el diseño técnico de la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un proyecto orientado a mejorar la movilidad sostenible y la calidad ambiental del municipio.
La iniciativa permitirá desarrollar distintos estudios técnicos para identificar las áreas con mayores necesidades de actuación en materia de calidad del aire, contaminación acústica y tráfico urbano, además de definir las medidas que integrarán el futuro modelo de ZBE.
El concejal de Medio Ambiente, Domingo Galván, explicó que el acuerdo permitirá contar con “una planificación técnica completa” basada en criterios objetivos vinculados al tráfico, la movilidad, el ruido ambiental y la contaminación atmosférica.
El proyecto contempla también la creación de indicadores relacionados con calidad del aire, cambio climático y movilidad sostenible, junto con sistemas de seguimiento y acceso público a la información.
Por su parte, el concejal de Servicios Municipales, Fran Hernández, subrayó que la futura Zona de Bajas Emisiones forma parte de una estrategia más amplia de sostenibilidad urbana.
“La mejora ambiental de una ciudad no depende únicamente de la movilidad, sino también de cuestiones relacionadas con la limpieza, la gestión de residuos, el mantenimiento de zonas verdes o el cuidado del espacio público, aspectos que contribuyen directamente a construir un municipio más saludable y sostenible”, señaló.
Uno de los elementos clave del proyecto será la integración de distintos diagnósticos ambientales elaborados recientemente por el Ayuntamiento dentro de una estrategia conjunta de planificación urbana.
En este sentido, Galván recordó la reciente actualización del Mapa Estratégico de Ruido del municipio, que reflejó una reducción de la contaminación acústica respecto a 2015 y situó al tráfico rodado como la principal fuente de afección sonora en La Laguna.
“Ahora damos un paso más. Toda esa información técnica sobre ruido, tráfico y movilidad debe ayudarnos a planificar futuras actuaciones y establecer prioridades desde una visión global del municipio”, afirmó el edil.
El desarrollo de la futura ZBE incluirá además un proceso de participación ciudadana y comunicación pública para incorporar aportaciones de vecinos y agentes económicos durante la elaboración del proyecto.
Entre las actuaciones previstas figura también la redacción de la futura ordenanza reguladora de la Zona de Bajas Emisiones, así como un estudio técnico y económico sobre la posible implantación de un sistema de estacionamiento regulado (SER) y su correspondiente ordenanza fiscal.
“El objetivo es que La Laguna siga avanzando hacia un modelo de ciudad más sostenible, equilibrado y preparado para afrontar los retos ambientales y de movilidad de los próximos años, siempre desde el diálogo y el rigor técnico”, concluyó Domingo Galván.
